l Noroeste Argentino se caracteriza a nivel productivo por ser una región dedicada a la producción primaria, con un gran potencial para producciones orgánicas y/o sustentables gracias a las vastas áreas naturales aun preservadas de la eco región del Gran Chaco Americano, caracterizado por la prevalencia de zonas de monte nativo pobladas por pequeñas comunidades.
A pesar de este alto potencial, el modelo económico dominante sigue basándose exclusivamente en la producción agro-industrial, la cual por su naturaleza explota indebidamente al medioambiente y excluye del proceso la misma población campesina. Esta acaba siendo confinada en tierras de baja productividad, lejanas y aisladas donde escasean o faltan totalmente infraestructuras y servicios, dando luego a un constante y masivo fenómeno migratorio hacia las ciudades. De hecho, de las pocas opciones económicas que quedan en las comunidades, la tala y la producción de carbón vegetal se han ido agotando progresivamente por la permanente deforestación masiva, además de no haber jamás beneficiado el campesino en proporción a las condiciones de trabajo implicadas, mientras la ganadería de amplio tamaño requiere mucha tierra e inversiones financieras importantes. Así que las familias campesinas acaban marginalizada y dependientes en gran medida del asistencialismo estatal.
Un futuro mejor para los campesinos y pequeños productores del NOA depende entonces de su capacidad para desarrollar producciones alternativas, así cómo para desempeñar un papel activo y significativo en los mercados. Sin embargo, la falta de inversiones a este propósito frena seriamente su potencial de ingresos y los encierra en un círculo de pobreza e inseguridad alimentaria.
En este contexto, con el Consorcio WAYRA se ha logrado establecer un encadenamiento de todo el proceso, desde la capacitación a la exportación de todo el producto pasando por la asistencia técnica, la extracción de la miel, los controles de calidad y el acopio. La apicultura así manejada es un modelo ejemplar de Negocio Verde, por cuanto es cuidadoso de la biodiversidad y del medioambiente y al mismo tiempo una respuesta a la reducción de la pobreza. La actividad productiva se desarrolla directamente en las comunidades, administrada por las mismas familias campesinas que también logran capitalizarse integralmente e ya tienen opción para no abandonar su entorno y su cultura. El enfoque en productos de alto valor agregado también implica un mejor precio de mercado, mientras las redes de Comercio Justo (1) ofrecen mejores garantías de la demanda en condiciones más equitativas.
(1) "El Comercio Justo es una asociación comercial, basada en el diálogo, la transparencia y el respeto, que busca una mayor equidad en el Comercio Internacional. Contribuye al desarrollo sostenible ofreciendo mejores condiciones comerciales y asegurando los derechos de productores y trabajadores marginados especialmente en el Sur". (Definición de www.fairtrade.net).